¿ Qué es el lipedema?

Lipedema

Aquí les dejo un post sobre el lipedema, una enfermedad poco conocida. En muchos casos mal diagnosticada, confundiéndose con otras enfermedades de presentación similar o con el aumento de peso. Enfermedad reconocida por la OMS el 8 de mayo de 2018, considero importante hablar sobre esta enfermedad ya que afecta a entre un 12 y 20% de la población femenina. 

¿ QUÉ ES?

El lipedema se define como un trastorno crónico progresivo del tejido adiposo, siendo en algunos casos una afección dolorosa que cursa con inflamación de las piernas. Se da mayoritariamente en mujeres, muchas de ellas con sobrepeso u obesidad, pero no en todos los casos. En aquellas que no tienen sobrepeso, se puede apreciar visualmente una descompensación de la parte superior y la parte inferior del cuerpo, dando una apariencia denominada como «forma de pera».

El lipedema comienza a depositarse de forma anormal en nalgas y caderas, progresando hacia muslos y piernas pero sin llegar a afectar a la zona de los tobillos (bilateral), denominado ésto como“signo del manguito”. En muchos casos se da un mal diagnóstico, confundiéndose con obesidad y /o linfedema, pudiendo esto ocasionar mucha frustración, en mayor medida en aquellos casos que llevan una buena alimentación y realizan ejercicio físico con regularidad. Este hecho les «descoloca» y no llegan a entender bien el por qué de esa acumulación de grasa en esta zona del cuerpo.

Muchas de ustedes me comentan que antes de someterse a la cirugía, han probado de todo, todo tipo de dietas, ejercicio y nunca han conseguido sentirse bien, llegando a este punto de frustración por una una falta de información. Por tanto, recomendaría asesoramiento de profesionales especializados que les guíen durante el proceso.

PRINCIPALES FACTORES

Poco se sabe sobre la fisiopatología del lipedema, pero algunos estudios consideran que puede esta relacionado con problemas vasculares, trastornos hormonales o bien la combinación de ambas.

  • Obesidad. En sí misma se considera un factor de riesgo para el lipedema.
  • Genética. En el 60% de los pacientes parece predisponer el factor genético.
  • Problemas vasculares.
  • Influencia hormonal.
  • Adipogénesis.

Es necesaria aún evidencia científica de peso sobre la fisiopatología del lipedema.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Una de las quejas más comunes en las pacientes suele ser la inflamación de ambas piernas, que cursa con dolor moderado a intenso a la presión y aparición frecuente de hematomas. La hinchazón de las piernas persiste a pesar de la elevación de las mismas o incluso a la pérdida de peso. Por otro lado,cabe señalar también que aproximadamente el 80% de las mujeres presenta acúmulo de tejido adiposo en ambos brazos.

El exceso de grasa en nalgas, caderas, muslos y parte inferior de las piernas puede dificultar la marcha, además de alterar la correcta alineación de las piernas. Por otro lado, se pueden producir también lesiones cutáneas, maceración e infección. 

La progresión suele ser muy variable entre una persona y otra. En algunos caso, tras la aparición se estabiliza el lipedema y en otros, muestran una progresión gradual.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de lipedema es complejo y debe realizarse por personal médico especializado, vascular normalmente. Se confirma mediante una historia clínica exhaustiva y un examen físico completo: IMC de la paciente, la relación cintura-cadera, cintura-altura y las mediciones de circunferencia y volumen de las extremidades.

Lo primero es acudir a un especialista para un buen diagnóstico y a partir de ahí definir un buen tratamiento. Independientemente del tipo o la gravedad de la enfermedad, se recomienda recibir terapia conductual (de la mano de un/a psicólogo/a) que conlleve un cambio en el estilo de vida.

TRATAMIENTO

Para este tipo de patología es importante actuar desde un enfoque multidisciplinar, implicando ejercicio, dieta, nutrición y apoyo emocional.

Tratamiento conservador

Se recomienda hacer ejercicio (Pilates, nadar…) y una dieta saludable para prevenir la progresión del lipedema. Aunque no se de una pérdida de peso, es importante prevenir el aumento de peso adicional.

Cualquier actividad dentro del agua va hacer beneficiosa para estas pacientes, ya que la presión que ejerce el agua sobre la piel tiene un efecto sobre el sistema linfático, además de ayudar a que las articulaciones no sufran.

El drenaje linfático manual, realizado por un/a fisioterapeuta especializado/a servirá en gran medida para el control de la patología, ya que el drenaje  ayudará a prevenir la acumulación de la linfa beneficiando en consecuencia al sistema circulatorio general. Además, el drenaje linfático manual favorece el reblandecimiento del tejido graso así como el alivio de la sensación de pesadez de las piernas. 

En la mayoría de los casos se recomienda el uso de medias de compresión a medida (siempre pautadas por un profesional), para un mantenimiento de la progresión del lipedema, ralentizándose así el aumento del volumen.

Tratamiento quirúrgico

Indicado en algunos casos específicos para aquellas pacientes con una mejora mínima o nula después de enfoques conservadores.

Hay varias técnicas que se suelen realizar, yo les comento las que conozco de primera mano, aclarando que no soy médico y por tanto, recomiendo contactar siempre con un cirujano plástico especializado en lipedema.

Liposucción PAL o técnica asistida por potencia. Funciona a través de una cánula que hace succión, rompiendo y succionando las células grasas.

Liposucción WAL. Es la más usada para el lipedema, en esta técnica se hacen unas incisiones muy pequeñas para poder permitir que las cánulas que expulsan agua pulverizada diluyan la grasa acumulada. Este procedimiento generalmente se realiza bajo anestesia local y es menos probable que dañe los vasos linfáticos en comparación con los procedimientos de liposucción estándar.

Recuerdo la importancia, de cara a decidir qué tratamiento es el adecuado, de buscar un especialista que realice un estudio previo y que, valorando el perfil de la paciente, decida cuál es la mejor opción para llevar a cabo o no el tratamiento quirúrgico.

A nuestro centro han acudido varias pacientes tras la cirugía, obteniendo resultados muy buenos en cuanto a la disminución del volumen y calidad de vida. La cirugía no previene que vuelva acumularse la grasa pero los resultados suelen ser duraderos en la mayoría de los casos. Por tanto, cada una debe sopesar su caso y hablar con un especialista en el sector para tomar la mejor decisión para su salud.

CONCLUSIÓN

Considero prioritario visualizar este tipo de enfermedad, ya que afecta en varias dimensiones a la mujer, incidiendo a un 12-20% de la población femenina. Finalmente, es de vital importancia la necesidad de seguir realizando estudios de investigación específicos para comprender mejor esta patología y encontrar estrategias terapéuticas más efectivas. 

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